Navi Pillay gana el Nobel de Paz 2026 por su defensa de los derechos humanos

La jurista sudafricana Navi Pillay, de 85 años, recibió este viernes 9 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en la promoción de los derechos humanos, la justicia internacional y la lucha contra la impunidad por crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
El Comité Noruego del Nobel destacó su contribución al fortalecimiento del derecho internacional y su papel en procesos judiciales que permitieron avanzar en el reconocimiento de la violencia sexual como una herramienta de genocidio.
Pillay fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014. También se desempeñó como jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde participó en procesos históricos relacionados con el genocidio cometido en ese país en 1994.
Su relación con Colombia
La nueva Nobel de Paz también tuvo actuaciones relevantes en Colombia. Durante su gestión en la ONU visitó el país en momentos de tensión por las ejecuciones extrajudiciales conocidas como falsos positivos y por las denuncias de interceptaciones ilegales y persecución contra defensores de derechos humanos.
En 2008, durante el gobierno de Álvaro Uribe, Pillay se refirió a la destitución de varios oficiales militares en medio del escándalo de los falsos positivos y calificó esa decisión como una señal de que esos hechos no debían ser tolerados.
Posteriormente, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, cuestionó la reforma al fuero penal militar al considerar que podía afectar las garantías de justicia para las víctimas de graves violaciones de derechos humanos. Sus declaraciones generaron diferencias con funcionarios del Gobierno colombiano de entonces.
Una trayectoria marcada por la justicia, nacida en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil, Pillay desarrolló su carrera profesional durante el apartheid, un sistema de segregación racial que limitaba los derechos de la población negra y de otros grupos.
A lo largo de su trayectoria defendió a personas perseguidas por motivos políticos y ocupó cargos de relevancia en organismos internacionales. Su trabajo contribuyó a consolidar mecanismos judiciales para investigar y sancionar delitos graves contra la humanidad.
El Nobel de Paz será entregado el próximo 10 de diciembre en Oslo, Noruega, en una ceremonia que reconoce su aporte a la defensa de los derechos humanos y al fortalecimiento del derecho internacional.



