De la Espriella anuncia giro económico con austeridad, menos impuestos y más petróleo

El Gobierno de Abelardo de la Espriella comenzó su mandato con una agenda económica centrada en reducir el gasto público, modificar el sistema tributario, estimular la inversión y recuperar el protagonismo de los hidrocarburos en la economía nacional.
Entre sus primeras medidas, el presidente anunció la firma de un decreto para congelar el gasto estatal. Según explicó, el objetivo es ordenar las finanzas públicas antes de avanzar en las transformaciones económicas planteadas por su administración.
De la Espriella aseguró que la política de austeridad no afectará los programas dirigidos a la población vulnerable y señaló que su Gobierno buscará combatir el despilfarro y el desvío de recursos públicos.
En materia tributaria, el mandatario anunció una reforma estructural que pretende simplificar el sistema, combatir la evasión y generar mejores condiciones para la inversión, la producción y el empleo.
Uno de los anuncios más relevantes fue la eliminación del impuesto al patrimonio, tributo que en 2024 representó cerca de $1,47 billones en recaudo, de acuerdo con las estadísticas oficiales de la DIAN.
El Gobierno también planteó cambios para facilitar la formalización y el acceso al crédito de trabajadores informales, al tiempo que aseguró que buscará recuperar la confianza del sector empresarial. De la Espriella manifestó, además, que respetará la independencia del Banco de la República.
En el sector energético, la administración anunció un cambio de rumbo con una mayor apuesta por la exploración y producción de petróleo y gas. El presidente planteó recuperar el papel de Ecopetrol y autorizó el desarrollo del fracking bajo estándares técnicos y ambientales.
El mandatario también advirtió sobre el nivel de las reservas, los retrasos en algunos proyectos y el crecimiento de la demanda eléctrica frente a la capacidad actual de generación.
Para responder a ese escenario, propuso aumentar la generación térmica, proteger los embalses y diversificar la matriz energética. Según su planteamiento, esta estrategia convivirá con la continuidad de la transición hacia fuentes de energía más limpias.
Finalmente, el comercio exterior aparece como otro de los pilares de la agenda. El Gobierno buscará fortalecer los Tratados de Libre Comercio, impulsar nuevos acuerdos, reducir barreras arancelarias y convertir las embajadas en herramientas para abrir mercados y atraer inversión hacia Colombia.



