
¿Quién mejor para reescribir la historia que los jóvenes? Por eso me emociona mucho saber que existen grupos activos de jóvenes interesados en la actividad política, partícipes de la misma a través de los Consejos de Juventud, o simplemente y no menos importante, desde el activismo.
He tenido la oportunidad de verlos y compartir con muchos de ellos durante los recorridos que he venido haciendo por Córdoba y me he encontrado con la grata sorpresa que no son de los que tragan entero, que se atreven a cuestionar, a debatir y a proponer.
“Los jóvenes no votan”… es una frase recurrente en los corrillos políticos. “A los jóvenes no les interesa la política”; escuchamos también con frecuencia, y más triste aún: “los jóvenes no leen”.
Ha llegado la hora de demostrar que nada de eso es cierto, que la realidad ha cambiado y que los jóvenes son los primeros que deben salir a poner el pecho para dar estas batallas, porque lo que está en juego es su presente, su futuro, y el de las generaciones que vienen detrás.
Muchos han hecho de los jóvenes simples caballitos de batalla electorales, nada más injusto y perverso que eso. Por ello, cada vez que tengo la oportunidad, trato de hablarles de frente y con mucho respeto sobre lo que queremos hacer; lo que queremos lograr y de cómo es posible que se involucren en tal proceso.
Desde la Cámara de Representantes, trabajaremos por una educación básica complementaria en formación para el trabajo y el fomento de la cultura empresarial desde el aula. Que los jóvenes salgan del colegio preparados para crear emprendimientos exitosos o para trabajar, mientras continúan en su formación académica y profesional.
Hay que establecer una política nacional de bilingüismo en las instituciones educativas de todo el país, para cerrar la brecha existente entre la educación pública y privada. Que esto no se quede en programas locales de gobiernos pasajeros, sino que sea permanente y consistente.
Que la educación pública superior, gratuita y de calidad para los estratos 1,2 y 3, sea también una política de Estado, con oferta académica y mayor cobertura. Queremos que los jóvenes cuenten con más y mejores oportunidades, que puedan elegir la carrera de sus sueños y no conformarse con lo que les toque.
Propiciaremos alianzas público – privadas, a fin de incentivar el cumplimiento de la Ley de Primer Empleo en Córdoba, orientado a bachilleres, técnicos, tecnólogos y profesionales.
Vamos a liderar en articulación con el Gobierno Nacional, un programa especial de apoyo para el Consejo Nacional de Juventud; los jóvenes deben tener todas las herramientas que le permitan el ejercicio de la política en el ámbito nacional, departamental, municipal y distrital.
De esta manera lograremos que haya bienestar para los jóvenes, bienestar para el futuro y bienestar para el pueblo.
“Se dice que las nuevas generaciones serán difíciles de gobernar. Así lo espero”
Émile-Auguste Chartier (Alain).



