Niño de 11 años muere en ataque sicarial contra directivos de cárcel en Huila cuando iba a su primer día de clases

Un ataque sicarial contra directivos de la cárcel del municipio de Rivera, Huila, terminó con la vida de Ismael Rodríguez, un niño de 11 años que se dirigía a su primer día de clases. El menor era hijo del director del centro penitenciario, Edgar Enrique Rodríguez Muñoz, y viajaba en el vehículo oficial cuando ocurrió el atentado, en hechos registrados la mañana del martes 13 de enero.
Según confirmó el alcalde de Neiva, Germán Casagua, un dragoneante recogió inicialmente al director de la cárcel, quien iba acompañado de su hijo, pues debía dejarlo en el colegio ubicado en la misma ruta hacia Rivera. Posteriormente, el vehículo pasó por la vivienda del subdirector del penal, el coronel en retiro Renato Solano Osorio, antes de continuar el trayecto.
Cuando el automotor transitaba por la Ruta 45, vía que conecta a Neiva con Rivera, dos hombres que se movilizaban en motocicleta y venían en sentido contrario se acercaron al costado del vehículo y abrieron fuego de manera indiscriminada. El menor recibió impactos en la cabeza y falleció en el lugar, mientras que el subdirector resultó gravemente herido y permanece en estado crítico. El director del penal y el conductor salieron ilesos.
El crimen causó profunda conmoción en la región. “Era un niño que no tenía absolutamente nada que ver con esta situación. Es un dolor inmenso para la ciudad”, expresó el alcalde Casagua, quien lideró un consejo extraordinario de seguridad junto a la Fiscalía, la Policía Nacional y el CTI para avanzar en la investigación.
Tras el atentado, la Gobernación del Huila y la Alcaldía de Neiva ofrecieron una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables. También se ordenó la revisión de cámaras de seguridad públicas y privadas del sector.
Las autoridades manejan como hipótesis inicial una denuncia por amenazas presentada en noviembre de 2023 por uno de los funcionarios atacados, aunque aclararon que dicha investigación fue archivada y que ninguno de los directivos contaba con esquema de seguridad vigente. El caso sigue en investigación.
Por su parte, la Procuraduría General de la Nación condenó de manera enérgica el atentado, expresó su solidaridad con la familia del menor y anunció la apertura de actuaciones preventivas para verificar si existían medidas de protección adecuadas y si se atendieron alertas previas de riesgo. Además, solicitó al Ministerio de Defensa y a la Fuerza Pública reforzar la seguridad en el departamento del Huila para proteger la vida de los ciudadanos y servidores públicos.



