Maduro se declara inocente en su primera audiencia en Estados Unidos y enfrenta un proceso judicial

Nicolás Maduro compareció por primera vez ante un tribunal federal de Estados Unidos en Nueva York, dos días después de haber sido capturado en Caracas y trasladado al país norteamericano en una operación militar de gran escala. En una audiencia que duró cerca de media hora, el líder del régimen venezolano se declaró inocente de todos los cargos en su contra, entre ellos conspiración por narcoterrorismo, tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y posesión de armas de guerra. Su esposa, Cilia Flores, también imputada, se declaró “completamente inocente”.
Lejos del Palacio de Miraflores, Maduro apareció ante el juez Alvin K. Hellerstein vestido con uniforme carcelario, con grilletes en los pies y audífonos de traducción. Al identificarse, insistió en que sigue siendo el presidente de Venezuela y afirmó estar “secuestrado”, pero fue interrumpido por el magistrado, quien le pidió limitarse a responder sobre su culpabilidad. Finalmente, respondió de forma escueta: dijo ser inocente y aseguró ser “un hombre decente”.
La defensa del exmandatario quedó en manos de abogados de alto perfil, entre ellos Barry J. Pollack, conocido por su experiencia en casos federales complejos y por haber participado en la negociación que permitió la liberación de Julian Assange. Los abogados adelantaron que, por ahora, no solicitarán libertad bajo fianza y que presentarán recursos relacionados con el estatus de Maduro como jefe de Estado y la legalidad de su captura. También alegaron que tanto él como Flores presentan problemas de salud derivados de su detención.
Durante la diligencia, Flores apareció con una venda en la frente y aparentes lesiones en el rostro, lo que llevó a sus abogados a solicitar atención médica. El juez autorizó además el acceso consular solicitado por Maduro, pese a las críticas que esta petición generó entre venezolanos en el exilio.
La audiencia se desarrolló en medio de un fuerte dispositivo de seguridad y una gran presencia de periodistas, agentes federales y miembros de la DEA. Al final, se registró un momento de tensión cuando una persona del público le gritó que respondería por sus crímenes, a lo que Maduro replicó que recuperaría su libertad y reiteró que se considera un “prisionero de guerra”.
El tribunal fijó la próxima comparecencia para el 17 de marzo, fecha hasta la cual Maduro y Flores permanecerán detenidos en Nueva York. A partir de ahora, el proceso entra en una fase preliminar que incluye el intercambio de pruebas, la presentación de mociones y la eventual conformación de un jurado, lo que anticipa un juicio largo y de alto impacto político.
Mientras tanto, la situación en Venezuela sigue siendo inestable. En Caracas se registraron incidentes de seguridad cerca del Palacio de Miraflores, al tiempo que se instaló una nueva Asamblea Nacional con la participación tanto del oficialismo como de sectores de la oposición. En el plano internacional, Suiza anunció el congelamiento de posibles activos vinculados a Maduro y su entorno, y Estados Unidos reiteró que no busca una ocupación del país, aunque mantiene la presión judicial y política sobre el régimen chavista.



