El presidente Gustavo Petro ha iniciado la semana con un discurso crítico sobre la situación financiera del Gobierno colombiano, advirtiendo que el país se encuentra al borde de un colapso. En medio de su preocupación por los recursos del presupuesto gubernamental, Petro se prepara para firmar un decreto que le otorgará poder de veto sobre las decisiones en proyectos de inversión tomadas en el Departamento Nacional de Planeación.
Estas declaraciones del presidente surgen en el contexto de su defensa de reformas importantes, como la reforma a la salud, la reforma pensional y la reforma laboral, que están siendo discutidas en el Congreso de la República. Además, llegan después de una semana intensa en la que su gobierno estuvo bajo escrutinio por la asignación de 13 billones de pesos en recursos para la construcción de proyectos de infraestructura que no estaban destinados a proyectos específicos en el presupuesto nacional.
Petro acusa a la extrema derecha de sabotear los proyectos de reforma, con el objetivo de mantener y aumentar la intermediación privada financiera. Advierte que las finanzas del Estado están al borde del colapso, señalando la creciente transferencia de recursos públicos a los sectores más ricos del país. En sus palabras, el presupuesto se ha convertido en un sistema de transferencias de recursos públicos al “verdadero cartel nacional de la contratación”.
El presidente hace un llamado a la reflexión sobre la situación financiera del país y la necesidad de tomar medidas urgentes para evitar un colapso económico.