Canadá 6-0 a Qatar en un partido marcado por expulsiones, una grave lesión y tensión al final

La selección de Canadá firmó una de las actuaciones más dominantes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 al imponerse por 6-0 sobre Qatar en el BC Place de Vancouver, en un encuentro que combinó una exhibición ofensiva con momentos de alta tensión dentro y fuera del terreno de juego. El conjunto dirigido por Jesse Marsch tomó el control desde los primeros minutos y abrió el marcador al minuto ocho gracias a Cyle Larin, quien aprovechó un rebote dentro del área para adelantar a los locales.
La superioridad canadiense continuó reflejándose en el marcador antes del descanso. Jonathan David apareció en dos ocasiones para ampliar la ventaja y dejar prácticamente sentenciado el compromiso antes de la segunda mitad. La situación para Qatar se complicó aún más al minuto 32, cuando Ahmed fue expulsado y dejó a su equipo con diez jugadores. Sin embargo, el episodio más impactante del partido ocurrió al inicio del segundo tiempo.
Ismael Koné sufrió una grave lesión tras una entrada de Assim Madibo. El mediocampista canadiense presentó una fractura expuesta en la tibia izquierda y tuvo que abandonar el campo en camilla, mientras recibía el aplauso de los aficionados presentes en el estadio. La acción derivó en la expulsión de Madibo, por lo que Qatar quedó con apenas nueve jugadores sobre el terreno de juego. Pese a la amplia ventaja en el marcador y la superioridad numérica, Canadá mantuvo su intensidad ofensiva. Nathan-Dylan Saliba, quien ingresó precisamente en sustitución de Koné, anotó un gol de tiro libre y celebró mostrando la camiseta de su compañero lesionado en señal de apoyo.
La goleada se completó con un autogol de Mannai y una nueva anotación de Jonathan David, quien selló su triplete y el definitivo 6-0, resultado que se convirtió en una de las victorias más amplias registradas por una selección de Concacaf en una Copa del Mundo.
La insistencia canadiense por seguir atacando en los minutos finales generó inconformidad en el banco catarí. La tensión aumentó cuando el árbitro chileno Cristian Gabriel Reyes añadió nueve minutos de reposición y el equipo local continuó buscando ampliar la diferencia.
Tras el pitazo final se produjo un intercambio de palabras entre el seleccionador de Qatar, Julen Lopetegui, y el técnico canadiense Jesse Marsch. Además, algunos jugadores cataríes expresaron su molestia por la actitud competitiva mostrada por Canadá durante el cierre del compromiso.
En la rueda de prensa posterior al encuentro, Lopetegui evitó profundizar sobre el incidente con su colega canadiense y se limitó a señalar: “Eso queda entre él y yo”. El entrenador español prefirió centrar su análisis en las dificultades que enfrentó su equipo durante el partido y en la necesidad de pasar rápidamente la página para preparar el próximo compromiso frente a Bosnia y Herzegovina. “Tenemos dos opciones: empezar a hablar del árbitro y de las cosas que han pasado o poner el foco en lo único que está bajo mi control, que es recuperar a mis jugadores”, manifestó. Asimismo, reconoció que el desarrollo del encuentro estuvo condicionado por una sucesión de circunstancias adversas para Qatar, entre ellas el gol tempranero de Canadá, las dos expulsiones y la grave lesión de Koné. “Todo lo que podía salir mal salió mal”, resumió el técnico.
Pese a la derrota, Lopetegui destacó el esfuerzo de sus dirigidos por competir durante gran parte del segundo tiempo con dos hombres menos y aseguró que el equipo buscará recuperarse para afrontar lo que considera una final en la lucha por avanzar a la siguiente ronda. Mientras tanto, Jesse Marsch evitó entregar detalles sobre el cruce con su homólogo español y se enfocó en celebrar una victoria histórica que deja a Canadá en una posición favorable dentro del Grupo B del Mundial 2026.



