Cambio Radical pide a la CIDH medidas cautelares por amenazas contra su bancada

El partido Cambio Radical solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la adopción urgente de medidas cautelares en favor de su bancada en el Congreso. La colectividad denunció un ambiente de riesgo que, según su comunicado, compromete la vida, la integridad y el ejercicio político de sus parlamentarios.
La petición fue firmada por el director nacional de la colectividad, Germán Córdoba Ordóñez, quien alertó sobre un “alto riesgo” para el sistema democrático colombiano debido al aumento de amenazas, estigmatización y agresiones dirigidas contra líderes de oposición.
Actualmente, Cambio Radical cuenta con 29 congresistas, entre ellos 18 representantes a la Cámara y 11 senadores. Varios de ellos, de acuerdo con la denuncia, han sido blanco de amenazas atribuidas a organizaciones criminales. El caso más grave ocurrió en el departamento del Huila, cuando el vehículo del representante Julio César Triana recibió ocho impactos de bala, hecho que incrementó las alertas en la colectividad.
El partido señaló que, pese a que las denuncias han sido presentadas ante la Fiscalía, la Unidad Nacional de Protección e incluso ante organizaciones internacionales, las medidas de seguridad no han sido suficientes para contrarrestar el peligro. Córdoba también advirtió que gobernadores, diputados, alcaldes y concejales vinculados a la colectividad sufren presiones y amenazas que afectan directamente su labor política.
En el documento, Cambio Radical cuestionó la respuesta del Gobierno nacional, al que acusó de negligencia e indiferencia frente a la situación que enfrentan sus congresistas. Por ello, elevó ante la CIDH tres solicitudes concretas: garantías efectivas para la oposición, refuerzo inmediato de los esquemas de seguridad —incluyendo protección a familiares de parlamentarios— y acompañamiento en los desplazamientos dentro del país.
Adicionalmente, el partido pidió una reunión formal en Washington D.C. con los comisionados de la CIDH para exponer de manera directa su diagnóstico y presentar propuestas frente a la que califican como una situación crítica para el ejercicio político de la oposición en Colombia.



