
Gilberto Jesús Calao González, director seccional de la DIAN en Tuluá, fue asesinado el 18 de diciembre de 2025 en un ataque sicarial cuando salía de su vivienda en el barrio El Jazmín. Según los reportes preliminares, dos hombres en motocicleta lo abordaron y le dispararon varias veces mientras se desplazaba en su vehículo particular. Calao, oriundo de Lorica, Córdoba, contaba con 16 años de trayectoria en la DIAN y no había recibido amenazas previas.
La víctima había asumido el cargo de director seccional de Tuluá el pasado 27 de agosto y era reconocida por su compromiso institucional, liderazgo y cercanía con la comunidad. La DIAN lamentó su muerte, expresó solidaridad con su familia y compañeros, y declaró duelo en la sede seccional, reprogramando las citas previstas para ese día.
El asesinato ocurre en un contexto de alta tensión en Tuluá, vinculada a la violencia generada por la posible extradición de Andrés Felipe Marín Silva, alias “Pipe Tuluá”, líder del grupo criminal ‘La Inmaculada’. Las autoridades departamentales reforzaron la seguridad en el municipio y en las zonas aledañas con patrullajes y dispositivos permanentes, anticipando posibles reacomodos en la estructura delictiva tras la eventual extradición del cabecilla.
La Policía Nacional y la Fiscalía activaron un grupo especial de investigación para identificar a los responsables materiales e intelectuales del crimen y esclarecer las circunstancias del homicidio. La muerte de Calao González deja un profundo impacto en la comunidad y en las autoridades, y resalta los riesgos que enfrentan los funcionarios públicos en contextos de violencia organizada.



