Sanciones de EE. UU. golpean a Cuba: empresas extranjeras abandonan la isla y aumenta la presión económica

La presión económica sobre Cuba se intensificó en las últimas semanas tras nuevas medidas adoptadas por Estados Unidos, que ya comienzan a generar efectos en sectores estratégicos de la isla como el turismo, las finanzas y la inversión extranjera.
El pasado 5 de junio venció el plazo fijado por Washington para que empresas internacionales rompieran vínculos con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas cubanas y considerado por el gobierno estadounidense como una de las principales fuentes de ingresos del régimen.
Ante el riesgo de sanciones, varias cadenas hoteleras extranjeras decidieron reducir o finalizar sus operaciones en Cuba. Entre ellas figuran Meliá, Iberostar, Blue Diamond y Archipelago International, esta última responsable de seis hoteles bajo la marca Aston.
Las medidas también incluyen nuevas restricciones económicas impulsadas por la administración de Donald Trump, entre ellas sanciones a funcionarios del gobierno cubano, limitaciones a actividades vinculadas al Estado y mayores controles sobre operaciones financieras.
Además, el Departamento del Tesoro sancionó recientemente al presidente Miguel Díaz-Canel, al expresidente Raúl Castro y a familiares cercanos, ampliando la presión sobre la dirigencia de la isla.
Los efectos ya se reflejan en el sistema financiero. El Banco Central de Cuba anunció la suspensión de algunos servicios internacionales asociados a tarjetas Visa y Mastercard tras la ruptura de relaciones entre una entidad extranjera y FINCIMEX, institución vinculada a GAESA.
Analistas advierten que la salida de inversionistas y la reducción de la actividad turística podrían profundizar la crisis económica que enfrenta el país, marcada por problemas de abastecimiento, dificultades energéticas y una fuerte caída en los ingresos de divisas.
Mientras tanto, el gobierno cubano busca nuevos socios comerciales e inversionistas para mitigar el impacto de las sanciones, aunque especialistas consideran que el panorama sigue siendo complejo ante el endurecimiento de las restricciones y la incertidumbre económica.



