El fenómeno de El Niño amenaza con llegar antes y golpear más fuerte a Colombia

El fenómeno de El Niño podría llegar a Colombia antes de lo previsto y con una intensidad más fuerte de la esperada, según alertaron el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). De acuerdo con las nuevas proyecciones internacionales, existe un 82 % de probabilidad de que el fenómeno climático se consolide entre junio y agosto de 2026, aunque inicialmente se esperaba para finales del segundo semestre del año.
La directora del Ideam, Ghisliane Echeverry Prieto, explicó que ya se descartó un escenario leve o moderado y que las probabilidades actuales apuntan a un evento “fuerte o muy fuerte”, incluso superior al registrado en 2024. Según indicó, las anomalías térmicas detectadas en las aguas del océano Pacífico evidencian un calentamiento que confirma, con más del 90 % de probabilidad, la llegada del fenómeno durante 2026.
Las autoridades advirtieron que los meses más críticos serían diciembre de 2026 y enero y febrero de 2027, temporadas que tradicionalmente presentan menos lluvias en el país. Además, el panorama preocupa porque Colombia ya enfrenta un déficit de precipitaciones desde marzo, abril y mayo, acompañado de temperaturas por encima de lo normal y una reducción progresiva en los caudales de las cuencas hidrográficas.
Las regiones Caribe, Pacífica y Andina serían las más afectadas por la disminución de lluvias, el aumento de temperaturas, los incendios forestales y el riesgo de desabastecimiento de agua. Ante este escenario, la ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez Torres, hizo un llamado a alcaldes, gobernadores y autoridades locales para activar desde ahora planes de prevención y campañas de ahorro de agua y energía.
Las entidades también alertaron sobre las posibles consecuencias en el sistema eléctrico nacional, debido a que Colombia depende en gran parte de la generación hidroeléctrica. Expertos del sector señalaron que los embalses se encuentran cerca del 64 % de su capacidad, cuando lo recomendable sería alcanzar niveles cercanos al 80 % antes de la temporada seca para evitar riesgos de racionamiento energético.
Además del impacto sobre el agua y la energía, el Ideam recordó que El Niño no actúa de manera inmediata, sino progresiva, reduciendo paulatinamente las lluvias y aumentando la presión sobre los ecosistemas y las actividades productivas del país. Por ello, las autoridades insistieron en la necesidad de fortalecer las medidas de preparación y mitigación desde los municipios y departamentos, ya que cada región enfrentará efectos distintos según sus condiciones climáticas y geográficas.



