EE. UU. autoriza al Gobierno venezolano pagar la defensa de Maduro y Cilia Flores en Nueva York

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió licencias enmendadas que autorizan al Gobierno de Venezuela a financiar la defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, destrabando así la crisis que había dejado a ambos sin representación privada.
La decisión quedó consignada en una carta conjunta presentada el 24 de abril ante el juez Alvin Hellerstein y firmada por el fiscal Jay Clayton. En el documento se establece que los abogados defensores podrán recibir pagos del Gobierno venezolano bajo dos condiciones: que los fondos hayan estado disponibles para Venezuela después del 5 de marzo de 2026 y que no provengan de fondos de depósito de gobiernos extranjeros restringidos por la Orden Ejecutiva 14373 del 9 de enero de 2026.
Con esta resolución, la defensa de Maduro y Flores retiró las mociones que había presentado para pedir la desestimación de la acusación sustitutiva, al considerar que el conflicto que originó esos recursos quedó resuelto. No obstante, dejó abierta la posibilidad de reactivarlas si en el futuro vuelven a presentarse trabas similares.
Ambas partes solicitaron al tribunal programar una audiencia de seguimiento dentro de aproximadamente 60 días. Ese plazo permitirá al Gobierno entregar pruebas y a la defensa revisarlas antes de definir su estrategia procesal rumbo al juicio.
La decisión representa un giro frente al bloqueo inicial impuesto por Washington, que había impedido usar recursos estatales venezolanos para pagar a los abogados privados de Maduro y Flores. Esa restricción había provocado que la defensa alegara una vulneración al derecho a un juicio justo y abriera la puerta a un posible choque constitucional dentro del proceso.
Nicolás Maduro y Cilia Flores permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde enero de 2026 y enfrentan cargos por narcoterrorismo, conspiración para traficar cocaína, lavado de dinero y delitos vinculados al uso de armas en operaciones de narcotráfico. Ambos se declararon inocentes en su primera audiencia.



