Mover el cuerpo también alimenta el cerebro: así “hablan” tus músculos con tu mente

Los músculos no solo sirven para moverse: también se comunican con el cerebro y otros órganos. Así lo explicó William A. Wallace, divulgador científico y creador del podcast Daily Value, al detallar cómo el ejercicio activa una red de mensajes internos clave para la salud.
Cada vez que un músculo se contrae, libera mioquinas, unas moléculas que viajan por la sangre y actúan como “mensajes de texto” hacia el cerebro, el corazón y el hígado. Estas sustancias influyen en el metabolismo, la inmunidad y la reparación de tejidos.
Algunas mioquinas, como el BDNF, el IGF-1 y la irisina, protegen las neuronas, fortalecen la memoria, reducen la inflamación y favorecen la plasticidad cerebral. El tipo de ejercicio importa: el aeróbico potencia la memoria y el flujo sanguíneo cerebral; el entrenamiento de fuerza mejora la energía y la salud metabólica; y el ejercicio combinado ofrece beneficios integrales.
Wallace señala que con la edad esta comunicación disminuye, pero el ejercicio regular puede reactivarla, ayudando a retrasar procesos asociados al Alzheimer y el Parkinson. Por eso, la ciencia redefine al músculo como un órgano endocrino clave para la longevidad.
En palabras simples: cuando te mueves, no solo entrenas el cuerpo, también nutres tu cerebro y frenas el envejecimiento desde adentro.



