Universidad de Córdoba y Gecelca Capacitan a Residentes de Nueve Comunidades
Durante 30 horas de formación, se abordaron temas fundamentales como impactos ambientales, servicios ecosistémicos, territorio y cartografía social, y componentes económicos y culturales.

En una destacada iniciativa de colaboración entre la Universidad de Córdoba y Gecelca, se entregaron certificados a 63 personas de nueve comunidades del área de influencia de la Mina Las Palmeras en Puerto Libertador. Los participantes completaron con éxito el curso de ‘Identificación de impactos y levantamiento de línea base social’, como parte del proyecto ‘Capacitación y caracterización socioeconómica de las comunidades del área de influencia de la Mina Las Palmeras’.

Durante 30 horas de formación, se abordaron temas fundamentales como impactos ambientales, servicios ecosistémicos, territorio y cartografía social, y componentes económicos y culturales. La jefa del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Córdoba, Angélica Bustamante Ruiz, enfatizó que esta capacitación fortaleció el conocimiento práctico y promovió el compromiso con el entorno local, subrayando la importancia de la colaboración entre instituciones académicas y empresas para empoderar a las comunidades y fomentar el desarrollo sostenible.
Las comunidades étnicas y juntas de acciones comunales de nueve localidades se beneficiaron directamente de esta iniciativa, que ha sido una constante desde el año 2018. Mónica Lucía Oyola Pérez, presidenta de la Junta de Acción Comunal del corregimiento Centro América de Puerto Libertador, destacó la importancia de estas formaciones para afianzar conocimientos y ser agentes multiplicadores de buenas prácticas ambientales.

El evento contó con la participación de docentes del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Córdoba, así como con representantes de Gecelca y la Mina Las Palmeras, quienes resaltaron la relevancia de estas alianzas para el desarrollo de los territorios y el cuidado del medio ambiente. La jornada, que tuvo lugar en el casco urbano de Puerto Libertador, fue un paso significativo hacia el fortalecimiento comunitario y la promoción de un desarrollo sostenible en la región.



