YA SON 26 AÑOS DEL MAGNICIDIO: UN DÍA COMO HOY ÁLVARO GÓMEZ HURTADO ERA ASESINADO
Martes, 2 de Noviembre 2021

El líder conservador colombiano Álvaro Gómez Hurtado fue asesinado en Bogotá a las 10:20 a.m. del jueves 2 de noviembre de 1995, víctima de un atentado cuando salía de las instalaciones de la Universidad Sergio Arboleda, donde dictaba la cátedra de «Historia Política y Constitucional de Colombia».
Tras reunirse brevemente con el líder conservador Gabriel Melo Guevara y otro profesor de la universidad, se dirigió a su auto en compañía de su escolta, así como de su amigo (y ex-escolta) José del Cristo Huertas, donde les esperaba su conductor personal, al parecer con destino a un almuerzo en el municipio de La Calera.
De acuerdo con los testigos del caso, los asesinos merodearon los alrededores de la universidad mientras esperaban la salida del líder.

Instantes después de salir del estacionamiento de la universidad el auto se detuvo brevemente en el tráfico y en ese momento uno de los asesinos se acercó al auto y apuntó una arma contra el vidrio trasero disparando una ráfaga contra Gómez y Huertas, quien también murió en el atentado.
Ninguno de los asesinos fue capturado. Gómez Hurtado llegó con vida a la Clínica Country, pero falleció minutos después debido a la gravedad de sus heridas.
Con su asesinato, se ponía fin a uno de los más duros opositores del presidente en ejercicio, razón por la cual el exministro Fernando Botero Zea y muchos otros han calificado el magnicidio.
Hijo de Laureano Gómez y heredero de su causa, Gómez Hurtado fue candidato a la presidencia en tres ocasiones (1974, 1986 y 1990), presidente de la Constituyente de 1991, periodista de larga trayectoria, profesor, ideólogo, y calificado como la personificación de la historia del país durante el siglo XX.
Las Farc
Luego de investigar políticos como el entonces presidente Ernesto Samper, formular cargos a militares como Rito Alejo del Río e involucrar a los paramilitares, el crimen tomó un giro inesperado.
En los primeros días de octubre, las Farc se atribuyeron la responsabilidad del asesinato de Gómez. Dicen que fue un ajuste de cuentas a un viejo enemigo.
La familia no les cree, advierte sobre el riesgo de la impunidad en el proceso y pide que haya un juicio en el que las pruebas y los testimonios de estos 25 años de investigaciones sean evaluados por un juez competente, distinto a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
La Fiscalía mantiene la investigación sobre los hechos y ya citó a declarar como testigos a varios políticos, a excapos del narcotráfico y a dos de los exjefes de la desaparecida guerrilla.



